Colección de maquetas construídas por Antonio Lara Villodres

Arietes

El ariete ha constituido uno de los elementos de guerra más antiguo y posiblemente más usado por todas las civilizaciones en los asedios a ciudades. Su facilidad para construirse, así como su bajo coste, representaron una de las principales bases de su extensa utilización. Pasó de ser un mero tronco asido por hombres, con los que atacaban las puertas de las ciudadelas, a enormes y sofisticadas maquinas, cuyo ariete era de bronce, con el que golpeaban una y otra vez hasta conseguir el derribo de la puerta.


Con el tiempo, y para el movimiento de estos ingenios, se les dotó de ruedas, siendo con ello fácilmente movidos por animales o hombres. A lo largo de la historia se construyeron diversos tipos de arietes, como el que aparece en la siguiente imagen, denominado Testudo Romano.

Catapulta de Mariano Jacobo Taccola

Físico y mecánico italiano del siglo XV nacido en Siena (Italia). Diseñó muchas máquinas de guerra. Era conocido como el Arquímedes de su tiempo. La máquina que muestro más abajo fue diseñada hacia el año 1433. Es una sencilla catapulta basada en el contrapeso doble.


Catapulta de Leonardo da Vinci

Quiero iniciar el apartado de ingenios y máquinas con los diseños del conocido Leonardo da Vinci, uno de los hombres más sobresalientes y de mayor inventiva de todos los tiempos. Leonardo fue un autentico hombre del Renacimiento que cultivó el Arte, la Ciencia, la Tecnología y el Pensamiento en sus más variadas vertientes. Nace en la villa de Vinci(Italia) a mediados del siglo XV. Con el paso del tiempo, y dado su excepcional talento, fue protegido de grandes y poderosos hombres para quienes trabajó durante largas décadas, destacando el rey Francisco I y Giulano de Médicis. A lo largo de sus 67 años proyectó innumerables artefactos y máquinas, muchas de ellas dirigidas hacia el campo de la guerra. De su prolífica obra, he escogido este modelo de catapulta. Leonardo da Vinci falleció en Francia en 1519.

Las armas de guerra

Desde los albores de la Historia, el hombre ha usado las armas. Unas veces como instrumentos de caza, otras como elementos defensivos y, las más, como ofensivos. Hacia el año 8.000 a J.C., surgen nuevos modos de vida y actividades en el hombre. Esta nueva situación propició la aparición de dos condicionantes importantes para el nacimiento de las armas: los excedentes alimenticios y las ciudades. Los excedentes, por otro lado, constituyeron para los pueblos y antiguas civilizaciones sus mayores riquezas. La codicia y el egoísmo humano por protegerlas fueron quizás factores determinantes para que florecieran las ciudades amuralladas como el medio de protección más seguro y estable. En ese proceso, el hombre inventa las primeras máquinas de asedio para abrir brechas en las murallas y fortalezas.
En Asia, los chinos, a lo largo de sus primeras dinastías, ya diseñaban y construían máquinas de guerra, incluso hacían uso de la pólvora para este campo, difundiéndose este conocimiento poco a poco por todo el mundo conocido. Pero dejando a un lado el Oriente, centrémonos en la Europa de la Grecia clásica. Según todos los estudios, durante las Guerras Médicas, los griegos ya emplearon diversas máquinas de asedio en sus conquistas. Entre las más conocidas estaban las torres de asedio, que llegaron a tener dimensiones colosales. Luego, con la llegada del mundo romano, los ingenieros perfeccionaron una variedad de armas que las legiones emplearon con profusión a lo largo de casi dos milenios.
Con la caída del Imperio Romano, la ingeniería bélica decayó hasta casi desaparecer, sin embargo, pocos siglos más tarde, volvió a resurgir (X y XI), perdurando hasta finales de la Edad Media en la que se comenzó a utilizar la pólvora.
La invención de la pólvora dio un giro en los enfrentamientos bélicos. Sin embargo, el proceso de asimilación de este elemento y sus aplicaciones fue verdaderamente muy lento.
El armamento que fue empleado a lo largo de los periodos antes señalados utilizó para el desarrollo de su cometido diversos sistemas basados en la tracción, torsión, tensión y contrapeso. También, por su cometido, los estudiosos y especialistas en la materia, los han agrupado en armamento de aproche o de protección (mantelete), de asalto (bastida) y demoledoras (arietes) y, por la dirección del tiro en armas de tiro horizontal (catapulta, onagro, balista, etc.) y parabólico (trebuchet).
Por último, y pasando a la época de la pólvora, señalamos algunas de las armas que fueron diseñadas para su uso, como cañones o lombardas. En sus inicios, estos primitivos ingenios fueron toscos y pesados, forjados en láminas de hierro y reforzados por aros del mismo material, que lanzaban bolas de piedra o hierro. Según parece, en España fueron usados por primera vez en los asedios de Alicante y Orihuela en 1331 por los árabes, de donde se deduce que los musulmanes, por transmisión, conocían y aplicaban ya la pólvora, transmitiendo posteriormente sus conocimientos a los cristianos.
Durante el reinado de los Reyes Católicos la artillería se estructura y organiza tomando un cometido específico y estable. Su uso se centró más que nada sobre las fortalezas de los musulmanes que ocupaban el Reino de Granada y también para doblegar a la nobleza rebelde, dando de esta manera un mayor predominio a la Corona. Con los años se fueron creando en la Península varias fundiciones, almacenes y polvorines entre los que estaban los de Málaga, Medina del Campo, Perpiñán y Baza, para que surtieran de todo aquel material de guerra.
Tras estos primitivos cañones de los siglos XIV y XV, surgieron otros menos pesados, en bronce, con mayor capacidad, seguridad y perfección de tiro que asolaron las defensas de las grandes ciudades europeas, dando con ello un nuevo giro el Arte de la Guerra.

Introducción

Como ya apunté en la entrada anterior, a través de este blog pretendo mostrar una visión retrospectiva a través de un grupo de maquetas de máquinas e ingenios bélicos que fueron utilizados a lo largo de los periodos griego, romano y durante la Edad Media. Hacer un viaje al pasado donde podemos descubrir los avances de la tecnología y la ingeniería de la antigüedad, desde una doble perspectiva, la del sitiado y la de los sitiadores. La muestra nos transporta al mundo de los conflictos y las guerras que se desarrollaron desde épocas remotas hasta el final de la Edad Media. Estas máquinas de guerra se convirtieron en el principal estímulo para que los científicos aplicaran sus conocimientos sobre física y matemáticas, es decir, que explotaran la fuerza de la gravedad como fuente para obtener energía propulsada. Con ello, el arte del asedio a las ciudades (poliorcética) fue evolucionando. Como complemento, se incluyen otras máquinas que sirvieron de apoyo para el asalto a fortalezas y castillos, tales como grúas, sambucas, etc. Más tarde, nos centraremos en uno de los instrumentos que más revolucionaron el arte de la guerra, me refiero a los primitivos cañones, con una serie de diferentes tipos y calibres. Las maquetas están construidas a diferentes escalas, en madera, pintadas a mano y guarnición de metal. Su elaboración ha ocupado a mi compañero Antonio tres años aproximadamente, y ha necesitado consultar y estudiar una variada bibliografía tanto de textos y tratados antiguos, como de manuales contemporáneos. Finalmente haré alusión a las exposiciones que se han exhibido estas maquetas.

Objeto del Blog

Me llamo Jesús y soy de Málaga. Mi intención al crear este blog es dar a conocer la afición de mi buen amigo y compañero Antonio Lara.
Antonio, al igual que yo, es bibliotecario, y en sus ratos libres ha unido dos de sus grandes pasiones, el modelismo y la historia militar, dando como resultado una fabulosa colección de maquetas de máquinas de guerra antiguas cuya descripción me va a permitir, aparte de elaborar este blog, adentrarme en un mundo fascinante del que las únicas referencias que tenía eran algunas que otras “catapultas” que aparecían en películas por todos conocidas como “El Reino de los cielos”, “El Señor de los Anillos”, “Juana de Arco” o “El rey Arturo” entre otras.
Dada la abundante literatura que existe sobre armamento militar antiguo, aportar algo nuevo sería prácticamente imposible, y no es esa mi intención, únicamente la de mostrar un trabajo que hasta el más desconocedor del tema sabrá seguramente apreciar y valorar. Espero que os guste.